“Queremos que la gente pierda el miedo a venir a Les Arts”

Cristina Quílez

27-9-2019 12:00h


Jesús Iglesias Noriega, director artístico de Les Arts.



Les Arts inicia la que es su 14 temporada con un aumento del 30% de su actividad, que también se diversifica notablemente, abriéndose a otros géneros hasta ahora poco habituales. ¿Es esta la fórmula para acercar el coliseo a la sociedad valenciana e ir configurando esa identidad propia que planteó como necesaria al asumir la dirección artística?


Les Arts es un complejo cultural de grandes dimensiones, con cuatro espacios escénicos y cientos de metros cúbicos, en el que claramente la ópera es su actividad principal. Pero no puede ser la única. Ha de ser un espacio donde tenga cabida todo tipo de públicos y en este sentido hay que dotar a la programación de una amplitud de propuestas musicales, siempre de máxima calidad, eso sí. Por eso hemos incluido nuevos géneros y diversificado disciplinas porque Les Arts no es sólo ópera, sino también zarzuela, danza, música sinfónica-coral, Lied, flamenco, jazz… Como dije en mi presentación, el objetivo ha de ser el de conseguir que Les Arts sea un teatro musical, con especial atención a todo lo relacionado con la música vocal y como complemento también a la oferta del Palau de la Música para garantizar en València la oferta cultural más rica y plural.


En total se harán 47 funciones de ópera y zarzuela, 19 representaciones de danza, 6 recitales de 'lied', 8 conciertos, 4 veladas de flamenco y dos sesiones dedicadas a otras músicas, sin olvidar los 12 programas de apertura al público, nuevas colaboraciones institucionales, además de la actividad del Programa Didáctico y del Centre Plácido Domingo. Este cuantioso despliegue supone también un gran esfuerzo a nivel de organización, producción, de personal, etc. ¿Cómo se ha articulado?


Les Arts es un edificio en el que primero para su construcción y ahora para su funcionamiento se ha invertido mucho dinero y, como gestores de una institución pública, tenemos que conseguir una mayor rentabilidad social a la vez que aumentamos la base y el tipo de público que asiste a nuestra programación. Era importante que en esta nueva etapa se creciera en actividad y que la sociedad nos percibiese como una entidad dinámica. Ahora bien, este crecimiento de actividad no puede ser exponencial. Tenemos que mejorar las limitaciones presupuestarias, no sólo en cantidad sino principalmente en conseguir una estructura de costes más eficiente. Y obviamente, y consecuencia de lo anterior, de personal. Ése es el trabajo que se tiene que desarrollar ahora para consolidar el proyecto. A mí no me gusta pedir más recursos porque sí. Tienen que estar justificados. Una programación como la que se presentó, al nivel de muchos teatros internacionales, precisa de una organización acorde, si queremos abordar este proyecto con garantías de éxito.


¿Podemos afirmar que esta temporada lleva ya la impronta 100% de Jesús Iglesias?


Es una temporada elaborada al cien por cien por Jesús Iglesias, en el sentido de que no había nada planificado por la anterior dirección artística. Jugábamos contra la realidad porque los tiempos en la ópera exigen mucha anticipación y esta temporada se ha armado en apenas cinco meses. Para que se haga una idea, yo en Ámsterdam estaba cerrado títulos para 2023… Pero a pesar de las dificultades, estoy muy contento con ella. No hay nada que no pueda defender con uñas y dientes. Como decía antes es una programación al nivel de otros teatros europeos, con una clara dimensión internacional, sin olvidar el entorno local y su tejido cultural. Hemos intentado abrir nuevas líneas de programación con más géneros, con un horizonte temporal más amplio en el apartado operístico, con dos ciclos específicos de Lied y danza, con sesiones dedicadas a otros géneros, además de un programa social y formativo importante…


La selección de ópera, que sigue siendo el grueso de la programación, incluye nuevos títulos, un repertorio más amplio y el debut de reconocidos artistas. ¿Qué citas no hemos de perdernos?


Mi obligación es decirle que no pueden perderse ninguna de las producciones, pero sí que me gustaría poner en valor especialmente tres. En primer lugar, Elektra, de Strauss, una experiencia musical que no deja a nadie indiferente porque llega a lo más profundo de nuestros sentimientos. Y un título que, además, supone una magnífica ocasión para disfrutar de la excelente Orquestra de la Comunitat Valenciana y de unos mimbres artísticos de primer nivel que debutan en Les Arts: Marc Albrecht en el foso, Robert Carsen en la escena y un sólido reparto con Iréne Theorin en el papel de Elektra. También me gustaría invitar al público a que descubriese Il viaggio a Reims, de Rossini, una auténtica fiesta vocal y escénica con una divertidísima e inteligente puesta en escena de Damiano Michieletto que ha triunfado en todo el mundo. Por último, no podemos olvidar Ariodante, de Händel, con el que recuperamos un repertorio como el Barroco que no se escuchaba desde 2008 en la Sala Principal.


Les Arts ha puesto a la venta entradas a 10 euros para determinadas funciones de ópera y zarzuela para los menores de 28 años. ¿Cree que el precio es la principal razón de la escasez de público joven?


Es un factor a tener en cuenta, porque 10 euros es un precio simbólico en ópera, pero el propósito de ‘Preestrena fins a 28’ va más allá del componente económico. Nuestra voluntad es que el público joven se reconozca como parte de Les Arts, y qué mejor forma que dedicarles exclusivamente una función sólo para ellos.  A excepción del personal de atención al público, no habrá nadie mayor de 28 años ese día en la Sala Principal. No quiero que los jóvenes vengan y se vean forzados ‘a adaptarse a un público ya formado’. Les Arts es también para ellos.


Con el nombramiento todavía pendiente del director musical, la Orquesta de la Comunitat Valenciana será dirigida por prestigiosas batutas entre las que figura de nuevo el valenciano Gustavo Gimeno. ¿En qué momento se sitúa este proceso de designación?


Primero hay que desarrollar un trabajo, y establecer cuál es el plan para la Orquestra de la Comunitat Valenciana. No es lo mismo ir a una persona y ofrecerle una dirección musical diciendo que tiene cincuenta y tantos instrumentistas y una veintena no fijos; no es lo mismo vender un proyecto de realidad que uno de futuro. Por eso primero, y es lo que estamos haciendo ahora en estrecha colaboración con los músicos, tenemos que definir el proyecto de futuro, cuáles son las posibilidades, qué orquesta queremos. Eso condicionará el perfil del director musical. Luego vendrán los nombres, no al revés. El proceso, si lo queremos hacer correctamente, lleva su tiempo, más aún si tenemos en cuenta las dinámicas y las relevantes limitaciones de la Administración que no ayudan precisamente a procesos de este tipo, en los que la base es la contratación de personas -y en este caso músicos-.


¿Confía en que la temporada que ahora comienza sea el punto de inflexión que convierta a Les Arts en referencia cultural para todos los ciudadanos?


Mi deseo es que todo el mundo, no sólo la ciudad de València sino toda la ciudadanía de la Comunitat Valenciana, se sienta orgulloso de Les Arts. Mucha de la gente que no ha venido a Les Arts hasta la fecha, ahora tiene muchas excusas para hacerlo. Queremos que la gente pierda el miedo a venir aquí, que se familiarice con el espacio, bien sea porque les interesa la ópera, el flamenco, la música sinfónica, la zarzuela, el jazz… y, así, cuando contemplen sus opciones de ocio se paren a pensar y se pregunten ¿y esta semana qué hacen en Les Arts?

Jesús iglesias. Foto Javier del Real.

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